CÉSAR MANRIQUE

Vida y obra

César Manrique Cabrera (Arrecife, 24 de abril de 1919 – Teguise, 25 de septiembre de 1992) fue un pintor, escultor y artista español nacido en Lanzarote (Islas Canarias). Compaginó su obra con la defensa de los valores medioambientales de Canarias. Buscó la armonía entre el arte y la naturaleza como espacio creativo.

Desde muy temprana edad evidenció su facilidad para el dibujo y su admiración por autores como Picasso o Matisse.

Al estallar la Guerra Civil española en 1936, se alistó como voluntario en el bando franquista, sirviendo en el cuerpo de artillería de Ceuta y combatiendo más tarde en distintos frentes peninsulares.

 

Tras finalizar sus estudios en la Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid (donde vivió entre 1945 y 1964), expone con frecuencia su pintura tanto dentro como fuera de España. En la primera mitad de los cincuenta, se adentra en el arte no figurativo e investiga las cualidades de la materia hasta convertirla en la protagonista esencial de sus composiciones, vinculándose así al movimiento informalista español de esos años. Con el auge del surrealismo en la década de los 50 funda la galería Fernando Fé, la primera galería no figurativa de España.

Durante esa época realizó murales en Lanzarote (el del Aeropuerto de Guacimeta y el parador de Turismo de Arrecife), en la península y expone su trabajo en varios países.

Concluida la guerra, ingresó en la Universidad de La Laguna para estudiar arquitectura técnica, pero después de dos años abandonó la carrera para trasladarse a Madrid y, gracias a una beca concedida por la Capitanía General de Canarias, ingresa en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando donde se graduó como profesor de arte y pintura en 1945.

En 1964, se traslada a vivir a Nueva York, donde expuso individualmente en tres ocasiones en la galería Catherine Viviano. Tuvo contacto con las corrientes artísticas norteamericanas y el conocimiento directo del expresionismo abstracto, del arte pop, la nueva escultura y el arte cinético, le proporcionó una cultura visual fundamental para su trayectoria creativa posterior.

César Manrique 1968
César Manrique pintando

En 1966 se instala definitivamente en Lanzarote, donde comenzaba a desarrollarse el sector turístico. César Manrique impulsa en la Isla una serie de proyectos artísticos de carácter espacial y paisajístico, novedosos para la época, donde plasma su pensamiento plástico y ético. A partir de 1973 comienza su estrecha colaboración con el arquitecto Fernando Higueras. Ambos acometen diversos proyectos dentro de la isla lanzaroteña, comenzando por las obras del Mirador del Río. Se trata de un conjunto de acciones e intervenciones dirigidas a poner en valor el paisaje y los atractivos naturales de la Isla y que forma parte de la transformación paisajística y la adaptación de Lanzarote a la economía del turismo.

Durante las décadas de los 70 y 80 tiene lugar una importante actividad como creador de espacios perfectamente integrados en el entorno natural. También participó en proyectos en otras islas del archipiélago como el Lago Martiánez (1977) y otros lugares de España, como el Centro Comercial La Vaguada (1983) en Madrid.

Elaboró un nuevo ideario estético, que denominó arte-naturaleza/naturaleza-arte, en el que integra distintas manifestaciones artísticas, que pudo concretar en sus obras paisajísticas (miradores, jardines, acondicionamientos de espacios degradados, reformas del litoral, etc.) realizadas tanto en Lanzarote como en otras islas y fuera del archipiélago canario, en las que mantiene sus rasgos característicos básicos: diálogo respetuoso con el medio natural y entre los valores arquitectónicos de la tradición local con concepciones modernas.

En 1988 traslada su residencia a su nueva casa de Haría, construida y decorada por Manrique y publica “Escrito en el fuego”.

Murió en un accidente de tráfico el 25 de septiembre de 1992, cerca de la sede de la fundación que lleva su nombre, inaugurada en marzo de ese mismo año.

La Fundación César Manrique, ubicada en la antigua residencia del artista en Taro Tahíche, acoge hoy en día sus obras (esculturas, dibujos, pinturas, etc.) y las de otros artistas.

“Para mí era el lugar más bello de la Tierra (Lanzarote) y me di cuenta de que si ellos eran capaces de de ver la isla a través de mis ojos, entonces pensarían igual que yo. Desde entonces me propuse mostrar la belleza de Lanzarote al mundo”.

“Cuando regresé de New York, vine con la intención de convertir mi isla natal en uno de los lugares más hermosos del planeta, dadas las infinitas posibilidades que Lanzarote ofrecía”.

  • El Taro de Tahíche (1968). Su casa, construida aprovechando el espacio natural de cinco burbujas volcánicas. Es la actual sede de la Fundación César Manrique y en la misma se puede apreciar parte de la obra del artista, así como obras de otros artistas, que son propiedad de la fundación. Tiene más de mil metros de superficie habitable, en dos niveles.
  • Mirador del Río (1973): está situado en el norte de la isla, en el Risco de Famara. Excavado en la roca de un acantilado en el lugar donde se situaba una antigua batería de artillería costera, ofrece una vista privilegiada del archipiélago Chinijo. El Mirador dispone de un restaurante con varias terrazas y ventanales. Está formado por dos cúpulas enterradas para disminuir el impacto visual.
  • El Lago Martiánez (1977). Situado en el Puerto de la Cruz. Es un complejo de ocio formado por un lago central artificial con un conjunto de piscinas, jardines, terrazas y restaurantes con el protagonismo de la piedra volcánica. También acoge una serie de esculturas y monumentos creados por el propio César Manrique. compra tu entrada ahora
  • Jardines y piscinas del Hotel las Salinas (1977). En Costa Teguise, junto con una serie de murales. El proyecto del hotel, de corte aún racionalista es obra de Fernando Higueras.
  • Centro Comercial La Vaguada de Madrid (1983). Fue el primer centro comercial de España integrado perfectamente en el entorno natural.
  • Mirador de La Peña (1989). En la isla de El Hierro. En él se aloja un restaurante con amplios ventanales y con vistas al valle de El Golfo.
  • Jardín de Cactus (1990). Construido en lo que era una antigua cantera de Guatiza. Última obra de César Manrique en Lanzarote. El jardín alberga una gran cantidad de especies de cactus de Canarias y de otras partes del mundo.
  • Horno-Asador El Diablo en Timanfaya, un establecimiento gastronómico ubicado en el Parque nacional de Timanfaya, cuya particularidad es un horno-asador que aprovecha la energía geotérmica para la cocción de los alimentos.
  • Playa Jardín. El Puerto de la Cruz volvió a contar con el artista en 1992. La playa fue totalmente remodelada: extensas zonas ajardinadas, bares y restaurantes, escollera, etc.
  • Parque Marítimo. Zona de ocio en Santa Cruz de Tenerife concebido al inicio de la década de los 90 consiguiéndose una regeneración del litoral. Piscinas, fuentes, etc. con el respeto a la naturaleza que caracterizó al artista.
  • Mirador de El Palmarejo (1989) en La Gomera. Inaugurado en 1995. Integrado perfectamente en el paisaje alberga un restaurante-escuela.
  • Parque Marítimo del Mediterráneo. Inaugurado en 1995 en la ciudad autónoma de Ceuta. Muy similar al complejo Martiánez del Puerto de la Cruz: lagos, jardines, solariums, etc.

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